
Hace mucho que dejé de estudiar, pero recuerdo gratamente algunos momentos de diversión del colegio. Uno de mis preferidos eran las batallas de bolas de papel, fueran bolas grandes, pequeñas bolas disparadas con un bolígrafo a modo de cerbatana o haciendo tirachinas con gomas.
Este bolígrafo, con aspecto de lápiz por cierto, me hubiera venido de perlas en aquel entonces. Con sólo agregarle una goma tenemos un tirachinas, listo para empezar a disparar a diestro y siniestro a los compañeros. Incluso puedo verme haciendo el tonto a día de hoy, quizá en la oficina en un momento en que el jefe no mire.
Por supuesto, si decides comprarte uno (4,99$ en Perpetual Kid) úsalo con precaución, no quieres que te lleven al despacho del director o, peor, que te echen del trabajo ¿no?
Vía Coolest Gadgets.
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