
Si has estado siguiendo el blog, a pesar de mi anárquica agenda, sabrás que tengo cierta obsesión con las tazas. Puede tener que ver con mi adicción a cafés y tés, pero siempre ando buscando tazas llamativas y originales.
Esta que te enseño hoy es genial. Por fuera una taza normal y corriente, por dentro esconde un secreto del fondo del mar: un pulpo con un aspecto no muy amistoso.
Imagino que puede servir para hacer una buena broma si la llenamos con un líquido opaco que no deje ver al inquilino, me gustaría ver la cara de cualquiera que se encuentre eso a medio café.
Si te gusta la tienes por 13$ en Plasticland.

Las cafeteras, esas de toda la vida con su jarra de cristal y sus filtros de papel, son uno de los electrodomésticos indispensables para mi. No obstante, al contrario que las bonitas cafeteras de cápsulas suelen tener un diseño bastante feo.
La cafetera Bistro de BODUM viene a traernos un diseño moderno, compacto y agradable. Son rectangulares e, incluso con el recipiente puesto, caben en cualquier lugar. Además, en lugar de una jarra de cristal, vienen con un termo por lo que el café se mantendrá caliente sin tener que ser recalentado por la típica placa metálica de sus hermanas más antiguas.
Su funcionamiento también es algo mejor que el de las tradicionales, lleva el agua al punto justo (unos cuantos grados antes de la ebullición) y, en lugar de filtros desechables, incorpora un filtro de titanio.
Por delante son bonitas, de animados colores y, si eres de los que disfrutan viendo como se hacen las cosas, la parte de atrás es transparente dejándote ver todo el recorrido desde que la enciendes hasta que el milagroso líquido marrón sale de ella.
Eso si, todo tiene un precio y la cafetera Bistro te costará 229€ en la web de BISTRO.
Vía Design Milk

Medir la cantidad de pasta a servir puede ser un acto matemático o uno de fé, dependiendo de si cuentas o no con algún utensilio para medir. La mayoría de estos medidores no son más que una especie de regla con agujeros redondos que te dan idea de la cantidad que realmente estás cociendo.
“I could eat a horse” es un medidor algo especial, en lugar de aburridos círculos tiene siluetas con las que medir la porción para un niño, un adulto, un niño y dos adultos o una familia entera en la forma de un caballo, con lo que también es válido para aquellos capaces de comerse su peso en pasta.
Si te ha hecho tanta gracia como a mi, puedes comprarlo en Reykjavik Corner Store por 16,90$ si lo quieres de plástico (en verde o blanco) y por 13$ más si lo quieres en metal.

Con lo apretado de las agendas, los plazos, las entregas, la presión no creo que sea la única que ha tenido que “disfrutar” del almuerzo en la mesa de la oficina. Y, con eso de tener la cabeza a las 3 de la tarde, no sería la primera vez que me encuentro compuesta y sin cubiertos.
Dine Ink es una solución bastante original a ambas situaciones, por un lado dará un toque diferente a tus comidas y, por otro, te evitará tener que comer con las manos. Se trata de unos capuchones para bolígrafo con los que incorporar los utensilios para comer a la herramienta más ubicua del mundo (porque si, por mucho que estemos en la “era digital” yo al menos sigo necesitando papel y boli).
No sé si serán realmente útiles para comer pero seguro que dan pie a más de una conversación con los compañeros, si quieres hacerte con unos los tienes por 11,40$ en Amazon
Vía DeMilked

Hay algunas cosas en las que parece imposible innovar, una de ellas son sin duda los cuencos. Algo tan tradicional, presente en todos nuestros hogares, ¿se puede hacer algo nuevo con ellos?
Parece que la joven diseñadora francesa Geraldine De Beco se hubiera hecho la misma pregunta y, a diferencia de mi, ella si encontró la respuesta: ¡por supuesto!.

Estos cuencos, que vacíos parecen simplemente raros, consiguen sorprendernos cuando los llenamos de un líquido opaco mostrándonos la silueta de un animal (pájaro, lobo o gato). Originales, ¿verdad?.
Lamentablemente los cuencos ya no están disponibles, a pesar de su prohibitivo precio (240€) están agotados en Bernardaud. Quizá dado el éxito de la propuesta algún día vuelvan a hacerlos, aunque habrá que ahorrar si queremos uno.
Vía Book of Joe
Heavenly Flames es un blog de Alma Fernández. Página alojada en Redcoruna